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ELABORACIÓN DE PERFILES CRIMINALES DESCONOCIDOS CON BASE EN LA ESCENA DEL CRIMEN


AUTORES: Tapias Saldaña Ángela, Avellaneda Castellanos Luisa, Moncada Muñoz Melissa, Pérez Puentes Irma

La Elaboración de Perfiles de Criminales desconocidos con base en la Escena del Crimen es una técnica de investigación judicial que consiste en inferir aspectos psicosociales del agresor con base en un análisis psicológico, criminalístico y forense de sus crímenes, con el fin de identificar un tipo de persona (no una persona en particular) para orientar la investigación y la captura, esta técnica es útil para la justicia porque permite ser aplicada en diferentes situaciones como crímenes violentos, descarte de sospechosos, identificación del tipo de criminal que cometió el delito;  también es ventajosa para los profesionales de la justicia como herramienta al preparar interrogatorios, justificar la petición de pruebas; pero sobretodo es de gran utilidad en la aproximación judicial a un delincuente. Después de haber revisado a varios autores,  se logró como principal aporte un modelo del proceso de  generación del perfil de criminales desconocidos basado en la escena del crimen, en donde se recopiló la teoría de la mayoría de autores que trabajan con perfiles criminales. Es importante tener en cuenta que al perfilar hay ciertos aspectos de la victima o de la escena del crimen que pueden ser observados y de los cuales se pueden extraer inferencias psicológicas,  a esto es a lo que se le denominó evidencia psicológica y es una estrategia clave para lograr generar el perfil. Para finalizar se hicieron sugerencias con el fin de que esta técnica pueda ser implementada como una manera eficaz de aproximación al los agresores.

Palabras Claves

Perfil criminal

Investigación judicial

Perfil criminal geográfico

Investigación criminal

Psicología jurídica y forense

Evidencia psicológica.

 

El uso de la psicología para capturar criminales tuvo inicios literarios que datan de 1841 con los “asesinatos de la calle morgue” de Edgar Allan Poe; sin embargo, en la vida real esta aplicación tuvo principio en Gran Bretaña en el año de 1888 cuando el Dr. George B. Philips patólogo forense, diseñó el método “modelo – herida”; este modelo se basaba en la comprensión de la naturaleza de las lesiones de la víctima como base para la elaboración estadística del perfil del delincuente.(Turvey 1.999).

 

Investigaciones de Turvey (1999), afirman que en 1876 en Europa, Cesar Lombroso, médico italiano, publicó su libro “El hombre delincuente“, en donde comparó información sobre los ofensores como gustos   similares, raza, edad, sexo, características físicas, educación, y la región geográfica; estudiando 383 prisioneros italianos acudiendo a sus teorías evolutivas y antropológicas para explicar los orígenes de la conducta delictiva, encontrando como contribución tres tipos  principales de delincuentes:

1) El criminal nato: Son ofensores degenerados, primitivos que eran reversiones evolutivas más bajas en términos de sus características físicas.

2) Los delincuentes dementes: Son ofensores que padecen patologías mentales y /o enfermedades físicas y deficiencias orgánicas.

3) Criminaloides: Son ofensores sin características específicas.  Ellos no fueron afligidos por defectos mentales reconocibles, pero su naturaleza mental y emocional  los predispuso a conducta delictiva bajo ciertas circunstancias.

El Dr. Cesar Lombroso con su teoría de antropología delictiva concluyó que habían 18 características físicas indicativas de un criminal nato entre las que se encuentran: desviación en tamaño y forma de la cabeza, la raza y región de proveniencia del delincuente, asimetría de la cara, dimensiones  excesivas de la mandíbula y pómulos, defectos y peculiaridades del ojo, orejas de tamaño raro o muy pequeño, la nariz torcida, curvada o con una punta que sube como la cresta de los orificios nasales hinchados; labios carnosos, hinchados, y destacándose, bolsas en las mejillas. (Turvey,1999).

Otra propuesta clásica para identificar delincuentes fue la formulada en 1955 por el criminólogo Alemán Erns Kretschmer citado por Turvey (1999), quien propuso que existen cuatro clases de  criminales, afirmación basada en un estudio de 4414 casos y cuerpos.  Estos tipos eran como sigue:

  1. 1. Leptosómico: Son altos y delgados; asociado con hurto menor y fraude.
  2. 2. Atlético: Músculos bien desarrollados; asociado con crímenes de violencia.
  1. Pícnico: Son  bajos y gordos; normalmente asociado con crímenes de decepción y fraude, pero en ocasiones se encuentran correlacionados con crímenes de violencia.
  2. Mixto: Aquellos que encajaron en más de una de las clasificaciones anteriores.  Asociado con crímenes contra la decencia y moralidad, así como los crímenes de violencia.

Estas dos teorías  precientíficas y biologicistas de Kretschmer (1955) y Lombroso (1876) decayeron porque recibieron un sin numero de críticas, pues los términos eran muy vagos y sin ninguna comparación con otras poblaciones; como no lograron confirmaciones empíricas fueron olvidadas.

Habiendo hecho un recuento de las clasificaciones que antecedieron la elaboración de perfiles es importante hacer mención según la Policía Nacional de Colombia, (1998) a un uso piloto de la técnica que se hizo en la primera guerra mundial cuando un psiquiatra trató de realizar un perfil de Hitler. Holmes y Holmes (1996) encontraron en su investigación hallazgos como la gran influencia que ejercía la familia sobre Hitler; factor que influyo para sus actos futuros; la figura paterna que Hitler tenia era la de un hombre frió, cruel y brutal en las relaciones con la esposa y sus hijos; mientras que su madre era sufrida y considerada, características que hicieron que Hitler desarrollara un apego muy arraigado hacia ella pero simultáneamente sentía cierto rechazo por que no admitía que soportara todos los actos del esposo. Ante esta situación Hitler dejo de relacionarse con la gente porque consideraba que nadie era confiable, se alejo mucho de su madre y ella decidió apegarse a su esposo en vista de que su hijo se alejaba afectivamente cada vez más.

 

Otro intento del  uso de los perfiles criminales fue el retrato conductista de un asesino serial, realizado por el Psiquiatra James Brussel en 1957. El Dr. Brussel infería conductas del ofensor comparando sus conductas delictivas con la conducta de pacientes con desordenes mentales similares; el fruto de su investigación se reflejó cuando elaboró el perfil del “Bombardero Loco” en Nueva York. El asombroso diagnóstico de Brussel se reconoce universalmente como el paradigma de una técnica que ahora se utiliza como una de las técnicas más potentes en la cacería de los asesinos seriales: el perfil psicológico.  A pesar del impacto de este hecho, hasta  1970 las posibilidades de utilizar esta técnica fueron pocas, y así mismo se empezó a explorar un método más sistemático.

(Goobar,2001).

 

En 1.960 en Inglaterra el aporte a la técnica de elaborar perfiles fue de Palmer citado por Ressler, Burgess y Hartman, (1.999) quien publicó los resultados de un estudio realizado a lo largo de tres años con 51 asesinos condenados. La contribución de este estudio fue construir un retrato verbal de un asesino utilizando términos psicológicos.

Afirma McCann (1.992) que para los años setentas, la técnica se desarrolló lentamente en la unidad de ciencias del comportamiento del  Federal Boureau of Investigation FBI, ubicada en Quántico, Virginia y que actualmente se llama unidad de apoyo investigativo. Los  agentes del FBI habían llegado a adquirir mas conocimiento en  el desarrollo de nuevas dimensiones en investigaciones criminales, tomando como sustento el laboratorio forense, el cual aún se limitaba por la poca evidencia que brindaba en la que se podían apoyar.

 

En esta misma década de los setentas  el agente federal de investigación Howard Taeten comenzó un programa de perfil delictivo en la sección policíaca de California (Estados Unidos), tratando de enseñar tácticas para perfiles de delincuentes como una ayuda de investigación; su principal contribución fue la implementación de una cátedra sobre perfiles criminales dirigida a los agentes del FBI. (Turvey, 1999).  Cátedra que fue de gran ayuda, ya que cinco años después de trabajar desde la teoría (1975), los profesionales del FBI se enfrentaron a un caso de homicidio sexual con marcada violencia (amputación de ambos pechos, sistema reproductivo desplazado, cuerpo con cortes y heridas de puñal, señales de  antropofagia) y para organizar la información desarrollaron una clasificación que diferenciara el asesinato sádico del asesinato sexual. (Hazelwood y Douglas, 1.980, citados por Burgess, Douglas y Burgess, 1997).

 

Pasados dos años, en 1977 Groth, Burguess y Holmstrom citados por Homant y Kennedy (1998), investigaron 225 casos de violación tomando como fuente 133 violadores y 92 víctimas,  en este estudio encontraron que los motivos que predominan en los violadores son básicamente cuatro

 

-          el 44% correspondió sentimientos de poder,

-          el 21% correspondió a reafirmación del sentimiento de poder,

-          30% ira-venganza,

-          5% ira –excitación.

 

Esta primera clasificación de los motivos de los violadores es una contribución importante para el inicio de las investigaciones sobre principales motivos por los que actúa el agresor. Afirman Ault y Reese (1.980) que en 1.978 se inició un proyecto piloto de análisis psicológico criminal con el fin de formular  perfiles mediante entrevistas de investigación con criminales encarcelados, el cual fue llamado: “programa de interrogación sobre la personalidad criminal”, tenía por objeto establecer las características, motivaciones, actitudes y comportamientos más sobresalientes de los delincuentes involucrados en tipos específicos de crímenes con el fin de preparar programas informáticos para procesar los datos, previendo que a medida que esta base de datos se fuera acumulando, proporcionaría información acerca de varias clases de delincuentes.

 

Para el año de 1.980 Hazelwood y Douglas del FBI hicieron una contribución a la literatura con su clasificación de homicidios por tipo, estilo y número de víctimas, describiendo el homicidio como simple, doble, triple, asesinato en masa clásico y familiar, asesino serial y asesino itinerante, organizado y desorganizado.

Así mismo, a finales de los 80 los agentes de la unidad de ciencias del comportamiento del FBI empezaron a trabajar en la clasificación de los crímenes usando el manual diagnóstico y estadístico (DSM) de la Asociación Americana de Psiquiatría APA. Se clasificaron los crímenes de asesinato, incendios y abusos sexuales, y se conformó el Comité Advisory Committee Representing Federal and Private Association. (Burguess y colaboradores, 1.997).

Tres años después Hazelwood (1.983) citado por Arrigo,(1999) describió cómo elaborar el perfil de los violadores a través de informes de las víctimas. Para lograrlo se basó en 3 puntos fundamentales entre los cuales incluía:

-          Una cuidadosa entrevista con la víctima acerca del comportamiento del violador,

-          Un análisis del comportamiento para tratar de descubrir la motivación subyacente,

-          Un perfil individual.

El primer reconocimiento operacional del uso extenso de la psicología en Estados Unidos, fue cuando a mediados de los ochentas, la policía metropolitana, junto con el FBI perfilaron a un secuestrador en serie que operaba en el sector de Notting Hill. Entre septiembre de 1979 y septiembre de 1983, este secuestrador había atacado a quince mujeres, en sus propias casas, en las áreas de Kensington y Notting Hill, en West London. (Jackson y Bekerian, 2000).

 

En la investigación, se contó con la colaboración de los Senior Investigation Officer (SIO) quienes son investigadores de alto rango y cuentan entre su equipo psicólogos que elaboraron perfiles del posible asesino.

 

Habiendo conformado el equipo de investigación entre SIO y FBI, se analizaron muestras de ADN del perpetrador, recogidas en los ataques del 1979 a1983 y en el ataque a la mujer en 1987; resultado que comprobó que los secuestros, fueron cometidos por la misma persona: Tony Frederick Mc. Lean fue quien dio positivo a la prueba del ADN, siendo sentenciado a cadena perpetua por los secuestros. (Jackson y Bekerian, 2000)

 

Así mismo, en 1986 la policía de Leicestershire escuchó la opinión de un psicólogo perfilador cuando hubo un secuestro y posterior asesinato del menor Dawn Asworth.  Este caso fue vinculado a uno que aconteció en el año de 1983, en el cual Linda Mann fue la víctima. Para poder resolver estos casos, también se usó la técnica de identificación por medio del ADN descubierta por el Dr. Alec Jeffreys, y cuya solicitud se justificaba para la elaboración del perfil psicológico del criminal; a través de la comparación de las muestras de sangre del caso del menor Dawn Asworth y del caso Linda Mann se pudo llegar a la conclusión de que los secuestros y asesinatos habían sido cometidos por la misma persona. (Jackson y Bekerian, 2000).

 

Como aporte de la tecnología informática; en agosto de 1986, se convocó una conferencia para los SIO’s que habían tomado casos no resueltos de niños asesinados. Esto creó la obvia necesidad de examinar casos similares. La conferencia contribuyó  en la conformación de un equipo  bajo el mando de Don Dovaston, jefe del cuartel general de policía de Derbyshire, trabajando en el desarrollo de una base de datos la cual es ahora bien conocida con el nombre de CATCHEM (sigla en inglés de Equipo Centralizado de Análisis, Comparación y Manejo de Homicidios) y que representa uno de los mejores softwares de apoyo para la investigación criminal.  (Jackson y  Bekerian, 2000)

 

En el Reino Unido en 1998 ocurrió un caso que evidencia la utilidad de la elaboración de perfiles criminales, especialmente en crímenes  de tipo sexual; la información fue obtenida del texto “Offender Profiling” de las autoras Jackson y Bekerian, (2000). Se denominó “el asesino del ferrocarril”, en él se vio involucrado John Duffy ex-carpintero del ferrocarril Británico quien por pertenecer al ferrocarril llegó a ser un sospechoso en la investigación policial; sin embargo alcanzó a ser ignorado entre la lista de los oficiales que contenía 4900  sospechosos. Se realizó un  perfil por parte del un equipo de psicólogos, describiendo las posibles características físicas y comportamentales del agresor, se tomaron las muestras de ADN de sangre y semen encontrado sobre las victimas obteniendo que correspondían a Duffy y finalmente, su domicilio quedaba en el área que el equipo de psicólogos había señalado en el perfil. Duffy fue vigilado y arrestado por la policía, fue declarado culpable en 1987 por dos asesinatos y cinco secuestros.  La inmensa publicidad que generó el caso de Duffy, creó una gran demanda de la técnica del perfilamiento criminal, la cual fue empleada en cerca de 300 investigaciones durante los últimos nueve años.  (Jackson y Bekerian 2000).

 

Revisado el caso anterior y continuando con la historia de elaboración de perfiles criminales, en el año de 1.989 el FBI realizó el perfil post-mortem de un asesino suicida que colocó una bomba en un barco, de este asesino se concluyó que fue un oficial artillero homosexual humillado.  El congreso de los Estados Unidos descontento con el resultado designó a 14 peritos entre psicólogos y psiquiatras para que revisaran los procedimientos y resultados del FBI, en este caso se afirmó que las conclusiones no tenían bases científicas y por ello la técnica fue receptora de duras críticas. (Homant Kennedy, 1.998)

 

En 1991, los detectives del FBI estaban usando técnicas de perfilamiento con mayor frecuencia y los signos eran alentadores, pero aún no había evidencia del surgimiento de un sistema coherente y ni de una técnica respaldada por la ciencia evidenciando la falta de un sistema de evaluación válido y confiable. (Jackson y Bekerian, 2000)

En junio de 1992, el Comité Policial ACPO Association of Chief Police Officers del Reino concluyó que era viable el desarrollo de la elaboración del perfil criminal como herramienta operacional. La evaluación de la técnica aportó  26 recomendaciones que contribuirían a fortalecerla, las principales fueron:

  1. El perfilamiento del criminal es esencialmente viable.
  2. El trabajo comenzaría suministrando un sistema operacional.
  3. El programa puede ser implementado por la policía, pero manejado por el grupo de investigación policial. La implementación es importante en el sentido de entrega del servicio, mas no como investigación académica.
  1. 4. Se crearía una base de datos en el ámbito nacional, para permitir la suficiencia estadística con miras al mejoramiento del perfilamiento; la factibilidad del uso de un sistema de computación de inteligencia artificial sería explorada utilizando a CATCHEM.

 

La investigación subsecuente sobre la técnica fue desarrollada por el PRG (Grupo de Investigación de la Policía). Según Jackson y Bekerian, (2000) los objetivos generales del programa fueron los siguientes:

1-      Establecer qué tan útil puede ser el perfilamiento del delincuente en la ayuda a la eficiencia investigativa del policía experimentado.

2-      Administrar el desarrollo y los mecanismos apropiados para optimizar los beneficios del perfilamiento a la policía.

 

Estos objetivos han sido logrados mediante ciertos proyectos individuales pero conectados entre sí. Debido al primer objetivo, cerca de 200 casos donde se ha utilizado el perfilamiento han sido resueltos, donde se ha utilizado el perfilamiento.

Otro antecedente de tipo social, más que judicial fue el aporte de Jhon Douglas quien dirigió durante 20 años  la Unidad de Apoyo Investigativo del FBI, el grupo  élite dedicado al rastreo de los asesinos seriales. Este agente hizo aportes para la literatura y el cine porque inspiró uno de los personajes de la película “El silencio de los inocentes”.  Ha escrito tres best seller sobre el tema: Cazador de mentes: dentro de la unidad de crímenes seriales del FBI, Una bomber: tras la pista del asesino serial más buscado de los Estados Unidos y Viaje a la Oscuridad (Goobar, 2001).

En 1.993 en el Reino Unido se empieza a trabajar con técnicas  informáticas para identificar perfiles delincuenciales. En la Policía de Northumbria, se utilizó tecnología similar a la de CATCHEM para identificar una serie de robos caseros, en los cuales se investigaba con dichas herramientas información del modus operandi, ubicación, relación del criminal y la víctima, etc. (Jackson y Bekerian, 2000). Siempre que un delincuente de este tipo es reseñado más de cuatro veces en el sistema, es etiquetado como serial y se convierte en sujeto de investigación con el fin de alimentar el sistema.

Para el año de 1995, se estableció la facultad nacional del crimen en el colegio del estado mayor de la policía en Bramshill, Reino Unido.  El estado mayor de la facultad estaba en capacidad de trabajar con los SIO’s se implementaron bases de datos al alcance de todos como herramienta para comparar casos recientes con otros más antiguos. (Jackson y Bekerian 2.000). Como se observa, es el FBI el que ha desarrollado la mayor cantidad y calidad de unidades de investigación y elaboración de perfiles, unidades  sustentadas en la teoría, metodología e investigación de perfiles delincuenciales. Según Turvey (1999), un elevado número de agencias de los Estados Unidos tienen sus propias unidades especializadas en perfiles, y su número internacionalmente también ha crecido en países como Australia, Canadá, Inglaterra, y Holanda.

 

Para finalizar esta reseña histórica se citan dos intentos colombianos de incursionar en el uso de la técnica. El primero de ellos fue en 1.993, la técnica se utilizó para el análisis del asesinato de 4 niños en Bogotá; se decidió utilizarla por la similitud que presentaban los asesinatos resueltos por el FBI, se concluyó que en Colombia no se realizan análisis psicológicos con una fundamentación técnico-científica ya que se emplean procedimientos empíricos acompañados de la experiencia del investigador.  (Medina y Vergara, 1997) El segundo caso fue el de los homicidios niños en los cañaduzales del Valle (1995), lo interesante de este caso es la participación del Departamento de Policía Judicial DIJIN; el caso inició su investigación bajo la dirección de la teniente Claudia C. Palma Buritica de la unidad de homicidios con el apoyo de investigadores de los Estados Unidos, los cuales realizaron un perfil psicológico del autor de los homicidios para orientar la investigación. Desafortunadamente estos investigadores aplicaron técnicas en forma experimental y por tal motivo no quedó documentación del perfil realizado.

 

Según Medina y Vergara (1997), la teniente a cargo manifiesta que no recuerda los nombres de los investigadores de dicho país, ni la forma de cómo llegaron a asesorar la investigación. Recordaba que el grupo estaba compuesto por tres investigadores, entre los cuales se encontraba una psicóloga profesional uniformada. La teniente no posee una copia del informe con que se concluyó el caso. La posibilidad para recavar información consistía en la revisión de los archivos, pero esta unidad no tenía un archivo organizado para la época. Infortunadamente como se aprecia estos dos antecedentes nacionales no fueron académicamente aprovechados. En contraposición, es alentador para nuestro país saber que mediante una entrevista realizada al Dr. Fulton Franco de la Escuela de la Fiscalía General de la Nación (2001), se esta cursando un proyecto para iniciar una unidad de analistas en perfiles delincuenciales y que dicho proyecto cuenta con la seriedad de un programa a largo plazo y con el sustrato académico necesario para hacer de la implementación de esta técnica una realidad en Colombia.

Una visión general de la técnica en la actualidad (2001), es que se está usando con una alta frecuencia en países como Estados Unidos, el Reino Unido, los países bajos y España. Existe una proliferación de fuentes bibliográficas diseminadas en libros científicos, revistas de instituciones policiales y judiciales, incluso existen asesores privados especialmente en Estados Unidos que ofrecen sus servicios para realizar perfiles o para capacitar a otros, incluso por Internet.

Definición de Perfiles Criminales

La expresión “perfil criminal” se conoce con varios términos y acepciones en la literatura policial y forense: perfil psicológico “psychological profiling” Homant y Kennedy (1998), perfil de la personalidad del criminal “criminal personality profiling” McCann, (1.992), perfil del agresor   ”offender profiling”, Jackson y Bekerian (2000), perfil criminal “criminal profiling”. Stanton, (1997), perfil geográfico “geographic profiling” Rossmo (sf) citado por Homant (1.998) e Investigación analítica criminal “criminal investigative analysis” Knight, Warren, Reboussin y Soley (1998).

 

A continuación se presentan definiciones tradicionales de perfiles criminales emitidas por autores reconocidos y al final del apartado, se propone una definición general que recopila los conceptos de la literatura para unificar el lenguaje y favorecer la comunicación, lo cual constituye un paso fundamental en el avance del conocimiento.

 

El  centro nacional de Estados Unidos para el análisis del crimen violento (1990), citado por Knight y colaboradores, (1998), define la investigación analítica criminal como una herramienta investigadora que usa datos de la escena del crimen para generar información descriptiva y probable sobre un ofensor, disminuir el número de sospechosos y ayudar en esfuerzos de aprehensión.

Similarmente y de acuerdo con Ressler y colaboradores, (1986), citados por Homant y Kennedy (1998) y Ailt y Reese en 1980, citados por Knight (1998), el uso de perfiles psicológicos en los crímenes puede ayudar a determinar el tipo de personalidad del criminal y sus características conductuales desde un análisis de los crímenes que él o ella hayan cometido; la técnica permite realizar un perfil del agresor tenga o no tenga antecedentes judiciales, si los tiene seria un criterio facilitador para la elaboración del perfil (Homant,1998); esta definición está relacionada a la del FBI (Federal Boureau of Investigation), la cual determina que el perfil criminal es una herramienta que ayuda a obtener  información específica del delincuente agilizando la investigación, además brinda información a la policía sobre la manera más adecuada de interrogar sospechosos.

Así,  Ressler y colaboradores (1.999), aclaran que los perfiles criminales sirven para describir el tipo general de persona que puede cometer un acto criminal, no para señalar a un individuo determinado.

 

En 1998 de acuerdo con el boletín criminológico de la Policía Nacional de Colombia se afirma que la elaboración un perfil psicológico – criminal, se basa en la evidencia que el criminal dejó o no en la escena del crimen y  en pautas características  que distinguen a ciertos individuos   de la población en genera, la información puede incluir: la raza, el sexo, la edad, el estado civil, ocupación, reacción ante el interrogatorio, madurez sexual, posibilidad de que cometa otro crimen, antecedentes policiales, nivel de escolaridad, estatus, relaciones interpersonales, entre otros.

A manera de conceptualización propia con base en la literatura revisada para definir los perfiles criminales, se aporta la siguiente definición: La elaboración de perfiles criminales es una técnica de investigación judicial que consiste en inferir aspectos psicosociales (personalidad, comportamiento, motivación y aspectos demográficos) del perpetrador con base en un análisis psicológico, criminalístico y forense de sus crímenes, con el fin de identificar un tipo de persona (no una persona en particular) para orientar la investigación y la captura.

Aplicaciones de la Técnicas

Las siguientes son las aplicaciones de la técnica de elaboración de perfiles:

1) Crímenes violentos y seriales

2) Identificación del autor y eliminación de sospechosos

3) Técnicas investigativas con base en la identificación del tipo de criminal

4) Provocar al agresor a través de los medios de comunicación

5) Preparación de interrogatorios

6) Justificación de solicitud de otras pruebas

7) Vincular crímenes

 

En los crímenes violentos y seriales, por razones de cualificación, tiempo y dinero la técnica resulta supremamente onerosa, por lo cual se recomienda reservarla a la investigación de delitos que rebasen la eficiencia de las técnicas tradicionales de investigación judicial. Para Colombia se sugiere reservar la técnica a la investigación de delitos especialmente violentos contra la vida, sexuales y terrorismo como masacres, homicidios y violaciones. Se enuncia el terrorismo dentro de los crímenes para aplicar la técnica porque existen antecedentes del uso de los perfiles en casos de cartas amenazantes, ya que de acuerdo con las palabras que se usen, se puede determinar las características del posible actor de este hecho, su estado mental en el momento de escribir la amenaza e inferir su motivación para encontrar a los posibles implicados y de esta manera salvar vidas. (Ressler, 1999).  No obstante existen antecedentes de aplicaciones de la técnica a casos más sencillos como el hurto en residencias por parte de la policía de Northumbria Reino Unido. Sin embargo se cree que estos casos simples en Colombia pueden resolverse a través de las técnicas judiciales corrientes y no hacer un sobreuso de la técnica, por lo menos al principio de su implementación.

 

Así mismo, recurrir a la técnica para identificación del autor y eliminación de sospechosos del crimen es para limitar   la investigación a un grupo de “sospechosos”, pero no permite identificar inequívocamente a un solo sujeto, este aspecto lo debe tener presente todo el tiempo el investigador,  de manera que no se base la resolución condenatoria en el perfil como único indicador.

 

Cuando la información se complementa con el análisis forense y la evaluación de la declaración de los testigos, se pueden obtener los parámetros de eliminación de sospechosos. Otra aplicación importante es la de las técnicas investigativas con base en la identificación de tipos de criminales debido a que se han presentado casos que han llamado la atención y por tal motivo han sido sometidos a investigación, así mismo ha crecido el interés en la aplicación de la técnica de elaboración de perfiles criminales identificando los tipos de criminales que pueden estar inmiscuidos en el hecho criminal; en este caso, se sigue el siguiente procedimiento:

1) Predecir las características del criminal.

2) Establecer si es parte de una serie de crímenes.

3) Desarrollar sugerencias acerca de cómo tomar ventaja investigativa con base en las características del delito.

 

Dentro de las sugerencias de técnicas investigativas se encuentra el proporcionar guías para el interrogatorio, el uso de los medios de comunicación, la búsqueda de aspectos específicos en los allanamientos, etc. Una manera interesante de provocar al agresor a través de los medios de comunicación consiste en que hoy día, muchos de los usos operacionales se han dirigido al secuestro y a las muertes de índole sexual los cuales son con frecuencia reportados en la prensa sensacionalista. Los medios de comunicación modernos ejercen gran presión sobre la policía encargada de las investigaciones en mención, especialmente sobre los profesionales que trabajan aclarando los crímenes; aunque parezca extraño, esta puede ser una forma de establecer contacto con el agresor, por ejemplo, cuando los medios publican un caso de homicidio y le dan un contexto de sensacionalismo y amarillismo, el criminal  puede confesar sus actos, es decir; se usan los medios de comunicación como un mecanismo de presión. (Jackson y Bekerian, 2000). Según Porter 1983,

 

Los perfiles psicológicos criminales no solo ayudan a delimitar una investigación, sino que sugieren técnicas  de influencia sobre el atacante, con base en las características de su personalidad se pueden  emitir informaciones a través de los medios de comunicación con el fin de presionar a que se entregue algún criminal, ya que con ayuda de la prensa se pueden realizar artículos donde se informe del acto delincuencial y hasta agregar información de más, para que así estos se vean envueltos y sean capaces de denunciar su delito.  Esta técnica también se le denominó “Proactiva”.

 

Perfilar criminales ayuda al investigador a priorizar en una lista los posibles sospechosos. En este sentido, las técnicas de elaboración de perfiles criminales pueden dar pautas sobre cómo interrogar tanto a testigos como a sospechosos y pueden ayudar en buena medida en investigaciones de crímenes mayores, particularmente donde el  rapto precede a un  crimen.

Algunos de los ejemplos en el  éxito de esta técnica fueron reconocidos en Leicestershire (1986), en un caso de homicidio bizarro, un psicólogo clínico asesoró para la conducción de un interrogatorio, luego del arresto de un sospechoso, Paul Bostock. El psicólogo le dio a los detectives la estructura de las entrevistas, la cual estaba basada en las debilidades del sospechoso, sus fantasías y su conducta sexual, esta estrategia fue muy exitosa. (Jackson y Bekerian, 2000).

Una de las fortalezas de esta técnica es que puede ser usada para justificar la solicitud de pruebas como allanamientos y de análisis del ADN, y es aquí donde el investigador u oficial mayor, se une a un equipo forense de investigación para buscar correlaciones en el ADN, la sangre y los tejidos. Como se ocurrió en la resolución  del caso de Duffy. (Jackson y Bekerian, 2000). Para vincular crímenes según Turvey (1999), los elaboradores de perfiles criminales identifican similitudes entre los crímenes y con base en ello pueden establecer vínculos de autoría, diagnosticar un grupo de delitos como seriales y   que posiblemente hayan sido cometidos por el mismo autor; así se unifican los esfuerzos investigativos de las distintas instituciones (policiales o judiciales) o regiones involucradas en estas conductas. Teniendo claras las aplicaciones de la técnica se presentaran a continuación los tipos de perfiles criminales que servirán a manera de información para identificar que perfil es el que se quiere desarrollar en una investigación.

 

 

Tipos de Perfiles Criminales

En la investigación criminal existen tres maneras de elaborar los perfiles:

1) Perfiles de agresores conocidos, perfil psicológico o método inductivo

2) Perfiles de agresores conocidos, perfil psicológico o método deductivo

3) Perfil geográfico.

1. Perfiles de agresores conocidos, perfil psicológico o método inductivo

Consiste en la caracterización de los agresores conocidos o población carcelaria para extraer características generales; es decir, se parte de lo particular a lo general; por ejemplo: si el investigador esta elaborando perfiles de agresores dentro de una cárcel,  entonces entrevistará a un violador y nota que no es asertivo, luego a otro y observa lo mismo entonces, si se repite el patrón, el investigador podrá extraer una característica general de los violadores. Para obtener estos datos, los investigadores realizan entrevistas de criminales violentos condenados sin posibilidades de salir de la cárcel, para que así brinden amplia información y con esta no tengan nada que ganar o perder. Además se basan en la observación conductual y en informes de la conducta del delincuente brindada por otras personas (allegados, víctimas o  guardianes penitenciarios). También se nutren los investigadores de datos provenientes del expediente judicial y con base en todas estas fuentes se construye el perfil inductivo. (Ressler, 1999). Homant y Kennedy (1998) sugirieron que este perfil se usó para la estrategia de entrevista y testimonios de individuos,  determinando si sus características emparejan con las características de una base de datos de una clase de agresores determinada. La ventaja de este modelo es que es un gran facilitador de características, pues ofrece premisas con características básicas del agresor que permiten perfilarlo y predecir su comportamiento. (Turvey,1999).

 

2. Perfiles de agresores conocidos, perfil criminal o método deductivo

Este método se desarrolla haciendo inferencias con base en el análisis de la evidencia psicológica de la escena del crimen.

Se trata de ir de lo general a lo particular; es decir, de premisas generales como la edad del agresor, la raza de la víctima, las agresiones específicas que el criminal hizo a la víctima como cubrirle la cara o dejar algún tipo de simbología, etc, de la evidencia psicológica se extraen rasgos del agresor para dar como resultado un perfil particular. Por ejemplo: agresor adulto, joven y blanco que es psicópata porque siente arrepentimiento.

Para realizar este perfil resulta de mucha utilidad hacer comparaciones con las características de otros comportamientos criminales similares de población conocida (penitenciaria o carcelaria) obtenida mediante el método inductivo. (Turvey, 1999).

Este método se puede usar como un tipo investigativo y adjudicativo, ya que como primera medida, el análisis de la evidencia conductual puede ser sistemáticamente examinada e interpretada para los hechos del caso, y después de esto puede ser usado para asistir en el proceso que se ponga a disposición en una corte legal (Turvey, 1999).

 

El perfil criminal deductivo no implica un individuo específico ni un crimen específico. Puede ser usado para sugerir un tipo de individuo con características psicológicas y emocionales específicas; describe solo las características evidentes en la conducta criminal a la mano, así como las circunstancias de tal conducta. Los encargados de hacer perfiles deductivos, recopilan información de la escena del crimen para analizarla y poder revelar qué tipo de persona lo cometió.   Los casos reales de crímenes no se resuelven por pequeñas pistas, sino por el análisis de todas las pistas y los patrones del crimen. El perfil de criminales desconocidos el mismo método deductivo y consiste en el proceso de interpretación de la evidencia forense que incluye observar la escena del crimen, tomar fotografías, reportes de autopsia, fotografías de la autopsia, además del estudio individual del agresor y la victima partiendo de los patrones de conducta se deducen las características del agresor(es), la demografía, emociones y motivaciones (Turvey,1999).

El método de perfil deductivo incluye dos fases:

-La fase investigadora: en la que como su nombre lo indica se investiga todo lo que tiene que ver con las evidencias ya sean físicas o conductuales.

-La fase del ensayo: esta fase involucra el análisis de evidencias conductuales de crímenes conocidos donde ya existe un sospechoso, por esta razón la meta en este caso es ayudar en el proceso de entrevista o interrogatorio y ayudar a desarrollar la visión de la fantasía en la mente del ofensor, para este fin se debe ser imparcial, es decir, tener una mente abierta y un pensamiento crítico, se debe pensar como delincuente, en sus necesidades, experiencias y motivaciones, por último se debe tener en cuenta la experiencia de vida pues esto puede influir de manera determinante en las personas (Turvey, 1999).

3. Perfil geográfico

Está relacionado con las características físicas del lugar, podría llamarse perfil de la escena del crimen, ya que intenta generalizar la vinculación  de las localizaciones de la escena del crimen con la probable residencia de un agresor desconocido.  Aunque este tipo de perfil  es primordialmente empírico, emplea el concepto de mapa mental y trata de reconstruir una representación psicológica relevante de las áreas del crimen en donde el agresor se sienta confortable (Homant, 1998).  Rossmo (1997) citado por Homant (1998) afirma que un perfil geográfico es de gran ayuda para refinar el perfil de la escena del crimen, ya que lo que se intenta es generalizar la vinculación de la localización de la escena del crimen con la posible residencia del agresor, además de ayudar a formular el mapa mental. Para el caso colombiano, es importante mencionar que La Policía Nacional esta utilizando técnicas de georeferenciación es decir que se esta implementando la técnica del perfil geográfico.

 

Proceso de Generación del Perfil Criminal

Después de haber revisado a varios autores,   se logró en este trabajo de grado sintetizar una propuesta de modelo del proceso de  generación del perfil de criminales desconocidos con base en la evidencia psicológica de la escena del crimen, en donde estuvieran implicados la recopilación de la teoría de la mayoría de autores que trabajan en perfiles criminales.

 

Así, se dividió el proceso en tres fases:

1-      Etapa previa a la elaboración del perfil, que contiene la información  del contexto sociocultural donde ocurrió la escena del crimen y la protección de la escena del crimen,

2-      Consiste en realizar un análisis de la victima, las entrevistas a testigos y obtener Información de la escena o lugar de los hechos, para poder clasificar la información según el tipo y estilo de homicidio y la motivación del agresor todo esto para lograr reconstruir el crimen y como objetivo final de esta fase la descripción del perfil criminal.

3-      En la tercera fase se espera que haya una captura, una confesión y una sentencia condenatoria, posterior a lo cual se retroalimenta todo el proceso confrontándolo con los datos reales.

 

1. Etapa previa a la elaboración del perfil

Información del contexto sociocultural donde ocurrió le escena del crimen.

La información que se obtiene de este primer paso será: situación geográfica (clima, vías de comunicación, etc.), idiosincrasia (política, cultura), idioma, religión predominante, situación social, raza predominante, situación económica, índices criminales (estadísticas criminológicas, archivos, etc.) para dimensionar adecuadamente el crimen.

Protección de la escena del crimen.

En primera instancia los Investigadores deben saber que dentro de una escena del crimen existen riesgos  biológicos que pueden atentar contra su salud; es por ello necesario que los investigadores conozcan una serie autocuidados con el objetivo de evitar riesgos para ellos. En segunda instancia, se procede a cercar el área donde se halló el cadáver  en un perímetro de 150 metros para que en dicha área se pueda reunir información como tomar fotos de la posición del cuerpo, realizar gráficos y tomar notas de los más pequeños detalles que durante la investigación probablemente sean de gran ayuda para la continuidad del proceso.   Cada pista, cada evidencia puede ser la clave para resolver el crimen.

2. Durante la elaboración del perfil

 

Análisis y /o entrevista de la victima

 

En el caso de que la victima este viva, de lo contrario se realizará un análisis retrospectivo de ella a través de una autopsia psicológica que permita reconstruir lo más ampliamente posible su personalidad.  La información que se debe obtener es: domicilio, reputación en el trabajo y en el vecindario, descripción física hasta de su ropa el día del incidente, su estado civil, hijos, parientes, nivel de educación, situación financiera, datos y antecedentes de la familia, historial médico y psicológico, temores, hábitos personales, hábitos sociales, uso de sustancias psicoactivas, pasatiempos, amigos y enemigos, cambios recientes en su estilo de vida, cualquier juicio en tribunales, antecedentes, la última vez que fue vista, edad, etc; y se determina si era una víctima de alto o bajo riesgo (Ressler, 1999).  La víctima es la última persona que evidencia el crimen; si esta viva la victima  puede dar información relevante acerca de los eventos ocurridos, pero si la victima esta muerta, la escena del crimen y la autopsia psicológica contará la historia.  En esta instancia el perfilador debe interesarse en las actividades de la victima ya que estos elementos pueden dar información que acompaña al perfil. Idealmente, el elaborador de perfiles debe tener la siguiente información específica acerca de cada víctima (Holmes y Holmes, 1996). Rasgos físicos de la victima, estatus marital, estilo de vida personal, ocupación de la victima, educación de la victima, demografía personal de la victima, historia médica de la victima, historia psicosexual de la victima, historia judicial de la victima, últimas actividades de la victima.

 

Entrevista a testigos

 

Los investigadores se dedicaran a buscar testigos que brinden información física o psicológica del atacante o sospechoso como la siguiente: si tiene contextura atlética, poco o ningún orgullo en su apariencia física, hábitos nocturnos, no interactúa bien con la gente,  sus pasatiempos son solitarios, si es casado, si tiene pareja y ella es más joven, si es empleado o no, además los testimonios recogidos son útiles para validar la información obtenida de la victima.

 

Información de la escena o lugar de los hechos

Evidencia forense y de conducta.

En este punto deben reunirse todas las evidencias físicas disponibles así como también las conductas, esto asegura que se analicen todas las características del crimen y de la escena.

 

El análisis de la escena o lugar de los hechos

 

Este apartado debe poseerlas características del crimen – escena. En estas características se deben tener en cuenta el método de acercamiento a la victima que realizo el ofensor, el método de ataque, el tipo de situación, naturaleza y sucesión de actos sexuales, los materiales que se usaron, la actividad verbal y los actos preventivos, por ejemplo para que no descubran el cadáver.(Ressler,1999). Sería ideal que la persona encargada de elaborar el perfil haya observado varias escenas de crímenes para determinar si existen pautas repetidas, así como también debe conocer los tipos de criminales; en este último aspecto, se tendría en cuenta lo siguiente: fotografías de la escena del crimen (víctima y el área), informe de la autopsia, informe completo de la situación como la fecha y hora, ubicación, el arma, la reconstrucción de la secuencia de los eventos y una entrevista detallada con la víctima sobreviviente o testigos.

 

Criterios de clasificación de la información del delito.

 

Se empiezan a organizar las entradas de información dentro de un conjunto de patrones que tienen sentido.  Aquí se encuentran 7 modelos que permiten diferenciar y organizar la información obtenida en la primera etapa (Ressler, 1999).

 

Tipo y estilo de homicidio.

 

Un homicidio simple tiene una víctima. Uno doble tiene dos víctimas, en un único suceso y en un solo lugar.  Uno triple tiene tres víctimas que mueren en un mismo lugar durante un único suceso.  De tres víctimas en adelante se clasifica como asesinato en masa, donde mueren mas de cuatro víctimas en un mismo lugar y en un solo suceso. Hay dos tipos de asesinato en masa:  el clásico y el familiar; en  el clásico, el asesino opera en un lugar durante un periodo de tiempo y la  descripción del asesino en masa suele ser de un trastornado mental cuyos problemas han aumentado hasta el punto que empieza a actuar contra grupos de personas que no tienen nada que ver con su problema.  En el tipo de asesinato en masa familiar es como su nombre lo indica, el asesino mata a los miembros de su familia; si éste mata a mas de tres miembros de su familia y luego se suicida, el crimen es clasificado como asesinato en masa /suicidio y si no existe el suicidio y mata a mas de cuatro miembros de la familia, se llama asesinato familiar.  Hay dos tipos adicionales de asesinos múltiples: los “spree murders” o asesinos “itinerantes” y los asesinos en serie.  Un asesino itinerante mata en dos o más lugares y no tiene un periodo de enfriamiento emocional.  Un asesino en serie comete tres o más homicidios separados entre sí en el tiempo; esto permite que el criminal se enfríe emocionalmente entre uno y otro asesinato, el asesino  suele matar con premeditación. Es necesario tener en cuenta que tanto al asesino en masa y al asesino itinerante no les importa la identidad de sus víctimas; al asesino en serie sí, es decir, las clasifica.   Teniendo clara esta diferenciación se puede empezar a formar el perfil del criminal. A  pesar de la existencia de estos tipos de criminales, Ressler y Burgess en 1985, hicieron una lista de 25 variables para distinguir la personalidad, antecedentes socioeconómicos y conducta de la escena del crimen envuelta en dos tipos de agresores: los organizados y desorganizados (Homant y Kennedy, 1998). Los agresores organizados son descritos como más inteligentes, socialmente competentes, son mas probables de que respondan a algunos precipitantes estresores situacionales, y son mas probables para demostrar cuidado, planeación y control en el acto criminal; por tal  motivo, estos son mas difíciles de capturar. Para el caso colombiano, será necesario comprobar que estas topologías se adecuan a la población del país.

 

La intención primaria del asesino.

 

En un asesinato puede haber  tanto intenciones primarias como secundarias. El motivo primario es la meta fundamental que se logra a través de otras que se denominan secundarias. En la motivación primaria pueden incluirse razones emocionales, egoístas o específicas, un individuo puede matar en defensa propia, por compasión o por motivos sexuales.  La violencia o las disputas familiares pueden causar los homicidios.  Si el asesino tiene un trastorno mental puede cometer un crimen simbólico o tener una crisis psicótica.  Los asesinatos que se cometen en grupo tienen motivos como religiosos, de culto u organizaciones fanáticas.(Ressler,1999).

 

El riesgo para la víctima.

 

Este concepto se maneja en varias etapas del proceso de generación del perfil y revela datos sobre el presunto asesino en cuanto a su modo de operar.   Para calcular el riesgo de la víctima, se usan factores tales como la edad, profesión, estilo de vida y estatura. El riesgo se puede llegar a clasificar como alto (jóvenes y ancianos), moderado (estudiantes) o bajo (cuya profesión y estilo de vida hace que no sean blanco) (Ressler, 1999).

 

El riesgo para el agresor.

 

“El riesgo para la víctima está relacionado directamente con el riesgo para el agresor, es decir, el riesgo que corrió el agresor para poder cometer el crimen.  Por ejemplo, secuestrar una victima en la calle al medio día   supone un alto riesgo, esto también aporta ideas sobre el agresor; indica, que el agresor esta obrando bajo ciertos estresores personales que cree que no lo detendrán, o que necesita excitarse  para poder cometer el crimen”. (Ressler, 1999, p. 10).

 

La escalada del crimen

 

“Al analizar los hechos y los patrones de los factores anteriores, se obtiene información sobre el aumento del grado de violencia empleado en el crimen.  Los investigadores que hacen perfiles saben deducir  la secuencia de los actos y así determinan el potencial del asesino, no solo para aumentar la virulencia de sus crímenes, sino también para repetirlos en serie. Un ejemplo es el caso de David Berkowitz quien comenzó su carrera criminal apuñalando a una adolescente sin matarla y terminó asesinando con un revolver calibre 44”. (Ressler, 1999, p. 10).

 

El estudio del desarrollo de la conducta criminal de los agresores sistemáticos indica  que cuando codifican a la víctima, es decir, mantienen un trato impersonal y se comunican poco y solo con fines instrumentales, irán mostrando una mayor violencia a medida que van acumulando asaltos. (Garrido 2.000).

 

Violencia expresiva y violencia instrumental

 

La violencia instrumental  es aquella que va dirigida a conseguir los fines del delito, incluye todo aquello que es necesario hacer para controlar a la víctima (Ej. Maniatarla, golpearla). Diferente de la violencia expresiva que son comportamientos superfluos para la consecución del delito, Ej. para asesinar no es necesario torturar antes. Esta violencia permite al agresor expresarse, representa su personalidad e incluye su estilo personal de la ejecución del delito.(Garrido 2.000)

 

 

El tiempo

 

Se tiene en cuenta el tiempo necesario para: a) matar a la víctima, b) cometer actos adicionales con el cuerpo, c) deshacerse del cadáver; esto para que ayuden a la elaboración del perfil criminal.

 

El lugar

 

La escena del crimen puede no ser una sola, sino varios lugares que sirvieron de contexto a los hechos, por ejemplo puede ser distinto el lugar donde la víctima fue abordada, al lugar donde ocurrió el crimen y también el lugar donde se depositó el cadáver. El hecho de que se usen varios lugares suministra más información sobre el asesino, porque usar varios sitios implica planeación del delito, mayor edad cronológica y mayor tiempo transcurrido en la carrera delictiva.  Cuando un criminal selecciona un blanco, el también debe tener cierto sentimiento acerca de si es correcto el lugar de asesinato.  ¿Es apropiada esta zona para el asesinato? ¿Contiene suficientes víctimas? ¿Es familiar? ¿Hay riesgo de que lo atrapen? ¿Hay rutas de escape? En una investigación de asesinato, es importante preguntar por qué el   asesino escogió un área particular para desechar el cuerpo, y por qué escogió una ruta en particular. El lugar o lugares de los hechos hablan de las preferencias del delincuente, porque simbolizan para él zonas en las que se siente seguro y confortable, zonas que conoció por las actividades que realizaba.  Ej. Duffy trabajaba en el tren y depositó los cadáveres cerca de las vías férreas. Rossmo (1994) describe una serie de zonas geográficas, derivadas del modelo de Brantingham y Brantingham, en el cual encuentran las áreas de “hogar”, “trabajo” y “almacenes y entretenimiento”, ya que constituyen las zonas de comodidad que permiten al agresor a cometer su crimen bajo un manto psicológico de protección.

 

La distancia entre un lugar y otro permite inferir la clase y el medio de transporte utilizado por el agresor. Y los lugares de los hechos hablan también del “Mapa mental” del agresor, que involucra las imágenes que él tiene del espacio y de los alrededores, construidos por medio de sus experiencias y de las actividades diarias; estas son principalmente aquellas zonas que se encuentran cerca de donde se desplaza el criminal, tales como el hogar, trabajo, sitios de recreación, entre otros.

 

Teniendo información del mapa mental de una persona, se puede inferir cuál es su rutina o ruta favorita de transporte.

Con un análisis de los lugares se pueden descubrir los límites reales o psicológicos del mapa mental del delincuente, encontrar ríos, carrileras de tren, entre otras, las cuales pueden ser una barrera para los agresores o pueden servir para ejecutar el crimen. Incluso el análisis de los lugares de los hechos pueden informar sobre la zona de residencia del perpetrador de los crímenes, se supone que cuando un asesino serial comienza a asesinar, los primeros actos son situados relativamente cerca de la localidad donde vive o  trabaja.  Afirma Garrido (2.000) que los violadores jóvenes europeos operan en una zona de tres kilómetros a la redonda de su residencia, habrá que estudiar cuales son los radios de acción de los diversos delincuentes en Colombia, ya que se sabe que existen diferencias transculturales.

La reconstrucción del crimen.

 

Aquí se reconstruye la secuencia de sucesos y el comportamiento tanto del  asesino como de la víctima; además, se indica cómo pasaron las cosas, cómo se comportaron las personas y cómo se planificó y organizó el encuentro.   Esta reconstrucción se basa en las decisiones tomadas en la etapa anterior.

 

La descripción del perfil criminal.

 

Trata el tema de la descripción del tipo de persona que ha cometido el crimen y su manera de comportarse con relación al mismo. Se incluyen las características físicas, costumbres, creencias y valores, el comportamiento antes y hasta el momento del crimen, y el comportamiento después del crimen.  Se pueden incluir recomendaciones para el interrogatorio o la entrevista con el asesino, su identificación y su detención. El perfil no incluye todo y no todos los perfiles tienen la misma información, en resumen la información que contiene un perfil es la siguiente: La raza del perpetrador, el sexo, edad aproximada, estado civil, ocupación, reacción ante el interrogatorio policial, grado de madurez sexual, si el individuo sería capaz de cometer otro crimen, la posibilidad de que haya cometido un delito similar en el pasado,      posibles antecedentes policiales.

 

Es de aclarar que para los casos colombianos las razas no se pueden clasificar debido a que el mestizaje es muy alto en el país, por ello esta categoría no es aplicable a nuestra cultura, se sugiere incluir la categoría de “color de la piel” o fenotipos más variados que la variable raza para el análisis de casos colombianos.

 

3. Etapa posterior a la elaboración del perfil

La investigación y retroalimentación del perfil.

 

“Una vez que el perfil criminal tiene congruencia, se remite un informe por escrito a la agencia que lo solicitó y este informe es incorporado a la investigación. Habiendo obtenido la información de la victima y de los testigos se reúnen a los sospechosos que encajan en el perfil y son evaluados.  Si este proceso termina con la  identificación, detención y confesión del asesino, el perfil ha cumplido su objetivo.  Si salen nuevas pruebas o no se identifica a ningún sospechoso, entonces tiene lugar una reevaluación; toda la información es examinada otra vez y se vuelve a validar el perfil”. (Ressler, 1999, p. 13). Cuando se logra una detención o una sentencia condenatoria, se comparan los datos reales con el perfil elaborado; si el sospechoso confiesa, es importante hacerle una entrevista detallada para controlar que todo el proceso del perfil haya sido válido.

Evidencia psicológica

 

Durante el proceso de generación del perfil se deben tener en cuenta ciertos aspectos de la victima o de la escena del crimen que pueden ser observados de los cuales se pueden extraer inferencias psicológicas,  a esto es a lo que se denomina Evidencia Psicológica. La evidencia psicológica primordial que busca el preparador del perfil, es el motivo;  es muy importante que esta técnica se limite a los crímenes en donde no se evidencie motivo alguno tales como financiero, afectivo o sentimiento de venganza y se deben agotar todas las pistas lógicas antes de utilizar esta herramienta ya que las conductas son realizadas por los agresores  para darle gusto a sus fantasías y a sus necesidades psicológicas. (Medina y Vergara, 1997). Para lograr esto es fundamental entrenar al policía en captar ciertas pistas que no son físicas pero que son básicas para poder resolver los crímenes; es decir, encontrar los sentimientos, los motivos y actitudes, así los perfiles serían una herramienta facilitadora para las autoridades judiciales (Gudjonsson y Copson, 1997). La mayoría de los crímenes evidencian dos tipos de comportamiento: uno físico y otro verbal, el investigador debe analizar la información del modo en que opera el delincuente y plantearse preguntas como: ¿qué elementos en la escena evidencian fuerza física o verbal? Y qué hechos pudieron haber motivado al criminal para llevar a cabo el hecho, esto significa que es una persona desorganizada e impulsiva y que probablemente vive cerca y llego a pie. (Medina y Vergara, 1997).

Recomendaciones para los Profesionales Encargados de la Generación de Perfiles

Algunos de los puntos que se deben tener en cuenta para elaborar un perfil de una manera adecuada son:

Formación académica o laboral en áreas afines

Es necesario que el perfilador se haya aproximado a   la investigación judicial y a este tipo de problemáticas de manera académica o laboral, estos conocimientos serían la base para construir conocimientos específicos de la técnica con base en ellos. Es decir, el perfilador es un especialista, por lo cual tiene como pre-requisito una formación de base que puede ser en derecho, en psicología, en psiquiatría, en investigación judicial y otras carreras que se apliquen al ámbito de la investigación judicial.

 

Turvey, B. (1.999) realiza una listas de trabajadores en el área para poderlos distinguir y conocer su principal labor o desempeño:

-Psicólogos forenses: Su labor está en la habilidad de realizar entrevistas con el propósito de hacer diagnósticos, tratamiento y asesorías en competencia / sanidad de las personas.  No están capacitados para ciencias forenses relacionadas con evidencia física, ni tienen la experiencia para interpretar conductas de la escena del crimen.

-Psiquiatras forenses: Son doctores médicos   con entrenamiento en ciencias médicas como ciencias conductuales.  Están igualmente preparados para la labor que realizan también los psicólogos forenses.

-Criminólogos: Académicos inclinados al trabajo con población agresora.  Deben estar dispuestos a la investigación de datos empíricos, de resultados en estadísticas y perfiles inductivos de los agresores.

-Detectives e investigadores: En este se incluyen los oficiales de “law enforcement” y perfiladores criminales en sector privado de todo el mundo que se entrenan en técnicas y se asesoran con cursos y seminarios por medio de la lectura de libros e investigando, acumulando así una experiencia investigativa. Haciendo énfasis en la psicología; los roles que desempeña un psicólogo en el área de la criminalidad son:

-Rol Clínico: los psicólogos interrogan a los clientes y utilizan ayudas como los test psicométricos (Test de Inteligencia, evaluación de funciones neuropsicológicas, personalidad y estado mental) y el análisis de datos conductual.

-Rol Experimental: Llevan a cabo experimentos que son relevantes de cierto caso.

-Rol Actuarial: Los psicólogos aplican las probabilidades estadísticas a datos conductuales.

-Rol de Consejero: Los psicólogos hacen asesorías individuales a las víctimas y testigos cuando tienen que rendir declaraciones con el fin de disminuir la ansiedad y que la declaración sea veraz.(Turvey, 1999)

 

Experiencia forense en casos de crímenes violentos

La habilidad y experiencia de los detectives que investigan crímenes graves han atraído siempre gran interés y muchos comentarios. En años recientes, el papel del detective ha sido sujeto a un intenso escrutinio público, con frecuencia impulsado por reportes de la prensa sensacionalista. Frecuentemente, algún nuevo aspecto de la ciencia que actúa como soporte del trabajo del detective atrae la atención pública e incluso más si es un caso inusual. En contraste, la rutina y los aspectos profesionales de investigación son raramente destacados.

 

Las indagaciones mayores pueden dejar cientos de sospechosos y es muy importante la priorización apropiada para permitir al investigador la utilización de su recurso más valioso, la experiencia.

 

La mezcla de la experiencia de los detectives, la teoría de la conducta y las estadísticas contribuyen a la elaboración del  perfil del delincuente desconocido y cubre fuentes como la policía, la academia, las ciencias médicas, psicológicas y forenses.  Para que una técnica de perfil criminal sea efectiva, se requiere la habilidad de una agencia que entrene  y que responda a las necesidades de los elaboradores de perfiles, es decir, que sea competente, que tenga acceso a la información necesaria para el caso, y que sean lo suficientemente analíticos   en el área forense. (Turvey, 1999)

 

Conocimiento del contexto socio-cultural

Debido a que nunca se sabe dónde va a ocurrir un crimen, al momento de localizarlo, el perfilador criminal debe tener bases o conocimiento del sitio donde se produjo la tragedia, es decir, se debe empapar y entender los hábitos, los tipos de relaciones, los rituales que se vivan en la población punto a trabajar; debe saber cuál es el comportamiento o conducta que se tiene en este sitio para lograr entender o esclarecer el por qué del crimen. (Turvey, 1999)

Trabajo interdisciplinario

Al realizar un perfil psicológico se necesita de un arduo trabajo interdisciplinario ya que se debe hacer análisis muy minucioso de toda la escena del crimen lo cual requiere de bastante tiempo; además de tener conocimiento en todo este campo o ámbito laboral, también se debe tener experiencia en el área forense para que sea un poco más fácil hacer todo el análisis que se requiere (Turvey, 1999).

 

 

Tolerancia y persistencia

 

El trabajo del perfilador es emocionalmente agotador, ya que el profesional se encuentra a diario con  situaciones que pueden cuestionar su sentido existencial y resultar muy dolorosas, el perfilador debe estar en la capacidad de tolerar estas informaciones y de modular su actitud frente a las mismas.

 

 

De otro lado existen informes estadísticos de la efectividad de la técnica pero también existen informes que avisan de la cantidad de casos en los que se ha utilizado la técnica, se ha invertido gran cantidad de tiempo y dinero en la investigación y no dan como resultado la detención del autor. Por ello el perfilador debe ser capaz de afrontar los casos frustrantes.

 

Conocimiento de los allegados a la víctima

 

El policía debe mantener contacto tanto con la familia como los amigos del delincuente para saber sus posibles conductas a tomar y así poder sobrevivir y sobrellevar la relación en esta persona (Ressler, 1999). Además, el perfil se puede seguir construyendo gracias a la información que brinden las víctimas de los delitos, ya que de acuerdo con las características del comportamiento del delincuente, podemos determinar como relacionarnos con este agresor.

 

Sistematizar la información

Para valorar un caso y realizar un posterior perfil criminal es de vital importancia clasificar la documentación pues en muchos casos es abundante y esto puede generar problemas en la consecución de los objetivos o en la identificación de patrones; por esta razón se deben usar herramientas para poder clasificarla de ahí la importancia de empezar a generar bases de datos que permitan guardar información y encontrarla cuando sea necesaria.

Retomar casos sin resolver

 

La valoración del caso frío según los norteamericanos  consiste en un caso que ha estado sin resolver o inactivo por un periodo de tiempo. Se debe tener en cuenta la falta de cooperación entre la víctima y el detective, falta de testimonios o que parecen estar  agotadas las estrategias. Para solucionar estos casos fríos se debe tener en cuenta el factor más importante, el tiempo, por esta razón se deben analizar aspectos como la culpa que con el tiempo puede aumentar, las relaciones que con el tiempo se disuelven o cambian, el miedo a denunciar pues con el tiempo es posible que este se reduzca, la nueva evidencia que pueden haber pasado por alto el personal que analizó la escena del crimen, el patólogo, etc (Turvey, 1999).

 

Manejo adecuado de los medios de comunicación

La publicidad y la opinión pública son importantes y un buen detective las usará como ventaja para obtener el máximo de información a cerca del crimen y el agresor. Sin embargo, los reportajes irresponsables y los relatos ficticios pueden presentar grandes inexactitudes y distorsionar la perspectiva en el trabajo detective y el procedimiento investigativo sugiriendo ciertas habilidades y técnicas que en realidad simplemente no existen.

Neutralidad

 

El objetivo de un examinador forense es de ser neutral, tener una participación desinteresada; así mismo lo deben ser los elaboradores de perfiles criminales, ya que trabajan bajo los mismos estándares éticos.

 

Observación e intuición

 

Es importante resaltar que para la optimización de las investigaciones criminales, la deducción es usada para dibujar  al perpetrador que es conocido como el perfil criminal.  Quienes sean fuertes en la observación y sean intuitivos, pueden aprender este importante conocimiento con el entrenamiento apropiado, guía y campo de experiencia. (Stanton,1997).  Así mismo, los perfiles constituyen la aplicación de la teoría e investigación de la ciencia del comportamiento al conocimiento que el preparador del perfil tiene de pautas que pueden haberse repetido en varias escenas de crímenes; es importante que el preparador de perfiles observe muchas escenas de crímenes para que conozca las pautas y que tenga cierta familiaridad con delincuentes que hayan realizado delitos similares.

 

Desarrollo de Software

 

En la actualidad, se ha trabajado con unos lineamientos básicos para la creación de sistemas de menú y comandos que ayuden a encontrar información almacenada de manera rápida y eficiente, en este sentido se utilizarían para la creación de bases de datos en la  realización de perfiles criminales debido a la gran cantidad de información que generan haciendo necesario el uso de computadores como apoyo en el almacenamiento, evaluación y rápida recuperación de la información.  (Holmes y Holmes, 1996). Es de vital importancia conocer algunas bases de datos en relación con los perfiles criminales, uno de los sistemas de computación aceptado a nivel nacional en Estados Unidos  usado en  incidentes de crímenes es conocido como HOLMES (Oficina de Sistemas de Investigación Mayor) el cual será utilizado en investigaciones múltiples o muy generales, excepto en los asesinatos “domésticos” o los homicidios involuntarios, donde el criminal es conocido y ha sido arrestado; por otro lado se encuentra el SIO, que analiza cualquier información más específica de la base se datos HOLMES (Stevens,1997, citado por Jackson y Bekerian, 1997). Conociendo la base de datos general se pueden nombrar dos ejemplos de algunas de las más específicas:

-La base de datos CATCHEM, contiene información sobre asesinatos de niños cubriendo alrededor de 35 años de muertes, proporcionando guías de búsqueda de cuerpos filtrando información sobre algunos de los sospechosos.(Stevens,1997,  citado por Jackson y Bekerian, 1997).

-El centro de tratamiento de Massachussets ha creado un programa específico para la creación de perfiles de violadores llamado “tipología del violador versión 3” (MTC: R3), este programa aplicó los métodos racional y deductivo simultáneamente y el empírico / inductivo generando, probando e integrando taxonómicamente los perfiles de los violadores incluyendo también  la teoría (Knight, Knight y Prentky, 1990, citado por Knight, Warren, Reboussin, Soley,1998).

-Análisis Geográfico Computarizado: Es uno de los avances de un programa computarizado llamado CRIMINAL GEOGRAPHIC TARGETIN (CGT), el cual asesora las características espaciales de los crímenes.

-El National Center for the analysis of Violent Crime (NCAVC) desarrolló un sistema computarizado para analizar patrones criminales, denominado VICAP (Violent Criminal Apprehension Program) que con base en información de patrones comportamentales detecta y predice comportamiento de criminales violentos (Arrigo, 1.999).

Muchos estados de USA han sistematizado sus propias bases de datos sobre crímenes violentos, incluyendo el New York State Homicide Assesment and Lead Tracking System (HALT) and Michigan’s Homicide Investigative Tracking System (HITS). La base de datos nacional esta localizada en la academia de entrenamiento del FBI en Quantico Virginia dentro del Violent Criminal Apprehension Program (VICAP) que opera a través del Centro para el Análisis de Crímenes Violentos. (McCann, 1.992).

Para el caso colombiano es necesario desarrollar sistemas computarizados de información nacional amplios y unificados. Con el fin de archivar en ellos toda la información nacional de delitos, es decir, que las instituciones gubernamentales (locales, regionales, nacionales) que tengan o requieran información de un delito puedan consignar o consultar dicha red de información. Esto hará posible detectar casos de delitos violentos seriales y aunar esfuerzos investigativos. Pero estos nuevos sistemas de información deben incluir mayor cantidad de información que la que se acostumbra a recavar, por ejemplo deben incluir aspectos como conducta verbal durante la ofensa, escena de crimen organizada o desorganizada, es decir, muchas variables más que  permitan obtener información clave en el proceso de perfilamiento.

Limitaciones de la Técnica

 

Si bien los perfiles son una herramienta útil, no son el resultado de encantamientos mágicos, no son siempre fidedignos y no se deben tomar literalmente, es decir que la investigación no se limitará a las personas que tengan las características indicadas en el perfil criminal.  Este sirve para describir una generalidad de personas, no para señalar a un individuo determinado.  Además frecuentemente, la usan los investigadores como técnica proactiva para inducir a los asesinos a entregarse. (Policía Nacional de Colombia, 1998)

 

Debido a que el momento de recogida de información tanto de la víctima como de los testigos, se puede tornar muy amplia, esto genera que algunas veces se obtengan datos erróneos y por tal motivo se de una conclusión que no genere resultados óptimos; esto a su vez puede dar un foco y una finalización de un perfil criminal o un sospechoso que no lo es. (Turvey,1999)

Respecto a la técnica de perfilamiento específicamente, el impedimento más serio a la aprobación empírica  ha sido la ausencia de medidas adecuadas y estandarizadas de indicadores de la escena del crimen; algunos investigadores han hecho esfuerzos para regularizar las definiciones operacionales de las variables de la escena del crimen o del proceso por medio del cual se hacen definiciones o mediciones en la escena del crimen. (Douglas y Jun, 1992; Hazelwood y Burguess, 1987; Hazelwood y Douglas, 1980; Lanning, 1992; Ressler et al., 1988; Warren, Reboussin, Hazelwood y Wright, 1991)

Hay un componente subjetivo significante en la investigación de la escena del crimen. Como en otras áreas especializadas del conocimiento, aquí las habilidades cognoscitivas adquiridas y los procesos de decisión exitosos no siempre están claros (Bedard y Chi, 1992, citado por Knight, Warren, Reboussin y Soley, 1998), el cuidado debe tenerse para adquirir la información de los expertos en la toma de la decisión. De hecho, ciertos aspectos de sus análisis, como el reconocimiento de grupos de ofensores pueden eludir análisis empíricos y pueden tener que seguir siendo el dominio exclusivo de investigadores expertos (Douglas y Jun, 1992; Meehl, 1973 citados por Knight y colaboradores, 1998).

 

Los estudios indican que los profesionales de la administración de la ley pueden tener prejuicios de perfiles que los predisponen a buscar ciertos perpetradores y convertir la técnica en una forma de discriminación,  el objetivo es que a pesar de que existan ciertos rasgos característicos de los perfiles, se debe tener bastante cuidado para no ofender o agredir a personas que aunque pueden cumplir con algunos patrones, no están implicados en el crimen (Turvey, 1999).

En cuanto le concierne a la Psicología, Gudjonsson (1993) citado por Jackson y Bekerian(2000) hace una lista de las principales razones por las que la evidencia psicológica puede ser no confiable al elaborar perfiles:

1) Deficiencia de conocimiento, habilidades y experiencia.

2) Carencia de preparación y entereza.

3) Apropiado uso de los test psicológicos o mala interpretación de los resultados .

4) Anhelo de agradar al agente.

Una evidencia específica del uso inapropiado de esta técnica es el prejuicio y la discriminación, que pueden también desencadenar procesos judiciales, el caso ocurrió en el  aeropuerto internacional de Cleveland, en donde una pareja de árabes (Julia y Hassan Abbass), se disponían a realizar un viaje de vacaciones a una isla del caribe, sin embargo al tratar de abordar el vuelo fueron acusados de terrorismo basados en sus características (origen, sexo y religión) ya que en las aerolíneas norteamericanas se utiliza el perfil del pasajero como la técnica de seguridad más efectiva que existe; la pareja demandó a la aerolínea y finalmente fueron indemnizados por cuatro millones de dólares (Higgins, 1997).

 

El uso de listas de  perfiles en las agencias de seguridad crean discriminaciones algunas veces, pues  los datos demográficos se usan   para descubrir  posibles sospechosos; existen quejas debido a esto ya que   a muchos afro americanos  se les ha creado el perfil injusto  de traficantes de droga (Higgins, 1997).

 

 

Un ejemplo de lo mencionado anteriormente se encontró cuando   un conductor  de raza negra fue asediado por un automóvil policiaco por una suposición de infracción de tráfico, el funcionario cuestiono al chofer tratando de encontrar respuestas incoherentes para poder  investigar el vehículo; es exactamente esta clase de tratamiento injusto que lleva las minorías a desconfiar del sistema de justicia (Higgins, 1997).

Algunos puntos relevantes de los perfiles criminales se basan en creencias políticas radicales, problemas de salud mental, sentimientos de injusticia o con problemas de dinero, lo que no siempre resulta ser correcto porque muchas de estas personas no cometen actos terroristas y no es posible arrestar a alguien porque cumple con el perfil, pero ayuda a la investigación, la base racial es real pero debe manejarse internamente. (Higgins, 1997)

Conclusiones

Con base en todos los hallazgos se sugiere que para   implementar la técnica de elaboración de perfiles de criminales desconocidos con base en la escena del crimen se deben seguir los siguientes pasos:

1.Selección de personal: se debe hacer una estricta selección de quienes formarán el grupo de perfiladores, para ello se debe contar con profesionales provenientes de diferentes disciplinas (abogados, psiquiatras, criminólogos, sociólogos, psicólogos, técnicos en Criminalística e investigadores judiciales) que desde su área estén dispuestos a aportar para que se pueda desarrollar la técnica. Para el procedimiento de descripción del perfil se sugiere que los profesionales sean principalmente psicólogos y psiquiatras. Dentro de este grupo deben estar personas interesadas en un proceso de mejoramiento continuo personal y profesional y con capacidad autodidáctica. Personas con altos grados de madurez y de sensibilidad social, con excelentes estrategias de afrontamiento que les permitan manejar adecuadamente las difíciles situaciones a las que se verán expuestos.

Personas que presenten funcionalidad adecuada en todas sus áreas vitales, para que ellas representen una fortaleza personal y le equilibren emocionalmente para continuar la realización de su trabajo. Personas con capacidad de trabajo en equipo, que piensen de manera altruista en cuanto a compartir conocimiento, personas con mente abierta (no psicorígidos) y con amplia información social, cultural, forense y  de ética profesional . Personas con sed de conocimiento que deseen aprender mucho más allá de los límites de su disciplina, que sean capaces de generar conocimiento transdisciplinar. Es deseable que sean personas que hayan demostrado en su trabajo un alto nivel de ética, puesto que la información que van a adquirir puede convertirlas potencialmente en peligrosas.

2. Capacitación: El grupo de perfiladores debe capacitarse en todos los temas expuestos en esta monografía, además debe aprender fundamentos de psicología general, de comportamiento anormal, de psicología de la motivación, técnicas de autocuidados especialmente de salud mental. Esta capacitación debe realizarse mediante sistemas pedagógicos distintos al tradicional, que permitan a los perfiladores aprehender realmente la información y que genere en ellos un espíritu de equipo. Esta capacitación debe hacerse principalmente con docentes colombianos, pero también se sugiere que en niveles avanzados se reciba la asesoría de expertos extranjeros, preferiblemente que conozcan la idiosincrasia de nuestro país y hacer una adaptación transcultural de la información. Se sugiere mantener siempre contacto con expertos extranjeros , por lo menos hasta que los perfiladores nacionales se encuentran en capacidad de actuar con completa autonomía, situación que se tomará unos años. Esta capacitación debe entenderse como un proceso continuo, es decir, un perfilador nunca termina de aprender.

3. Generación de perfiles de agresores conocidos: que aunque comprende otra forma de perfilamiento es absolutamente necesaria para la técnica en cuestión. Para ello se requiere definir el tipo de delitos y de conductas violentas que conviene estudiar, medir la frecuencia para cada tipo de dinámica criminal y con base en ello levantar los perfiles de una muestra significativa. Para lograr esta meta se requiere el diseño o adaptación de instrumentos psicométricos, el entrenamiento a profesionales de la psicología que se encarguen de hacer las entrevistas con los internos de las penitenciarías, sistematizar la información y realizar una síntesis de la misma que permita definir los perfiles delincuencias violentos de Colombia.

4. Desarrollar sistemas computarizados de información nacional amplios y unificados. Para archivar en ellos toda la información nacional de delitos, es decir, que las instituciones gubernamentales (locales, regionales, nacionales) que tengan o requieran información de un delito puedan consignar o consultar dicha red de información. Esto hará posible detectar casos de delitos violentos seriales y aunar esfuerzos investigativos. Pero estos nuevos sistemas de información deben incluir mayor cantidad de información que la que se acostumbra a recavar, por ejemplo deben incluir aspectos como conducta verbal durante la ofensa, escena de crimen organizada o desorganizada, es decir, muchas variables más que  permitan obtener información clave en el proceso de perfilamiento.

5. Generar un sistema de incentivos sociales, económicos y científicos que permitan a los perfiladores sentirse realizados con su labor, estimularlos para generar conocimiento, para producir resultados éticos y para realizarse como personas  a través de su trabajo.

6. Trabajo interdisciplinario e interinstitucional. Por lo que se conoce del funcionamiento de los profesionales involucrados en la investigación judicial en Colombia será necesario hacer un arduo trabajo para que las personas que laboran para distintas instituciones y que desempeñan diversos cargos modifiquen sus actitudes y sean capaces de generar sinergia y de actuar como uno solo. Que entiendan que el líder es su misión, que manda la meta y no una persona, que comprendan que el mejor puesto es el de el servicio, que vean en sus compañeros un apoyo y que deseen significar eso para los otros.

7. Combinación de la técnica con otras de investigación judicial y ajuste de la misma al sistema jurídico nacional. Esta técnica será una más de las de investigación judicial, de manera que debe combinarse con las técnicas tradicionales (como las forenses) y con las demás técnicas de perfilamiento como la de agresores conocidos  y la de perfiles geográficos. Las técnicas tradicionales deberán también adecuarse a la de perfilamiento, de manera que desde las técnicas de criminalística empleada en la escena del crimen se comprometan en capturar toda la evidencia psicológica posible, que se incluyan en las actas de inspección de cadáver aspectos que pueden ser simbólicos, que se fotografíe la escena del crimen de manera que se pueda reutilizar las veces que sea necesario que la analicen los perfiladores y otros aspectos que sean necesarios para el perfilamiento y que impliquen la ampliación en los procedimientos tradicionales. Adicionalmente debe hacerse una reflexión con los profesionales del derecho para que esta técnica sea legislada y aceptada por el sistema jurídico nacional, para que posteriormente la técnica pueda ser difundida a través de perfiladores que actúen en diversas regiones del país.

Como última sugerencia se propone hacer una apropiación prudente del conocimiento, no realizar un despliegue publicitario alrededor de la fundación de la unidad de perfiladores y usar y mejorar las técnicas y estrategias desarrolladas en el extranjero, de manera que en Colombia se avance de manera vertiginosa porque se comienza el trabajo sobre 30 años de antecedentes, pero se avanza de acuerdo con la realidad de la criminalidad y la justicia propias de un pueblo particular.

 

 

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